CALLUM —Todavía no ha comido. La mocosa. Maeve no necesita este problema extra. Cuando por fin encontremos de nuevo al padre de Martina y lo obligue a enfrentar lo que hice con su hija, no puedo permitir que parezca que la golpeé y maté de hambre para someterla. Necesita ver que sus ojos, antes inocentes, ahora arden de deseo por mi v***a y solo por ella. Debe saber que la corrompí y le quité lo único que le quedaba, sin ninguna esperanza de que pudiera recuperar a la persona que fue. Aunque no le importe Martina ni su vida, cualquier hombre se sentiría afectado por eso. Incluso alguien tan frío y despiadado como Lorenzo. Él es competitivo, y mientras yo le demuestre lo perdedor que realmente es, seguiré ganando. Pero ahora no tengo tiempo para la terquedad de Martina. Al parecer, To

