CAPÍTULO 3-1. LA DECISIÓN

2066 Palabras
Como les estoy contando, estaba distraída observando lo enorme de ese lugar cuando a mis espaldas escucho: -          ¡Riza!... Mi mente de inmediato me hace dar un giro de 180 grados… con inquietud comienzo a buscar… el único que me llama así es el abuelo Niko… y en efecto lo veo frente a mí a unos cuantos metros con los brazos extendidos… de inmediato corro hasta él y lo abrazo… lo lleno de besos… nuestras miradas fijas la una en la otra… a nuestro alrededor todo se nubla y solo estamos los dos… luego de un instante todo vuelve a la realidad y solo atinó a decir: -          ¡Abuelo Niko!... pero no estabas en Suiza… no llegabas hasta la semana próxima… ¿Cómo te sientes?... deberías estar descansando… no puedes estar un momento sin trabajar… tienes que cuidar tu salud… Ahora toma mi cara con sus manos… están frías, pero me agradan… luego dice: -          Vez Stefano… esta es la razón de querer tanto a esta niña… -          Lo veo señor… Yo me sonrojo… pero vuelvo y le digo: -          Entonces… ¿Qué haces aquí abuelo Niko?... debes descansar… -          Tranquila mi Riza que estoy muy bien… además quería verte en un primer día de trabajo… -          Pero abuelo Niko si solo es una entrevista… no creo que… -          Si no te contratan le pesará al… -          ¡No abuelo Niko!... no quiero que intervengas… deseo obtener el trabajo por mis méritos solamente… -          Bueno… bueno ya veremos… a lo que termines pasas a buscarla Stefano… -          Como usted diga señor… -          Ahora debo subir… esta es todavía mi empresa… -          Tómalo con clama abuelo Niko… -          Ven conmigo Riza y te dejamos… -          Ya tengo un ticket de espera abuelo Niko… -          Testaruda como tu padre… jejeje… bueno creo que esta la perdí Stefano… -          Así parece señor… -          Sí abuelo Niko… como mi papito… El abuelo Niko me vuelve a abrazar… ahora observo como todos en el lugar se han quedado enmudecidos… al soltarme e iniciar la marcha todo vuelve a la normalidad… él me guiña el ojo y dice… -          Stefano quédate aquí con Riza hasta que termine y luego me la traes al despacho… -          Si señor… Veo como el abuelo Niko avanza con los otros dos individuos que hábilmente Stefano coordina… busco donde sentarme a esperar… respiro ahora más relajada luego de tan efusivo encuentro… tenía más de un año sin verlo personalmente… Stefano se porta a mí lado como siempre erguido en espera de una orden… de repente alguien que está a mí lado me habla: -          ¡Hola!... me recuerdas Clariza… -          Busco esa vocecita con tilde agudo a mi izquierda… y de inmediato la reconozco… tenía un par de años sin saber de ella: -          Hola tu eres Susy… en verdad… ¿eres tú?... pero mira que cambiada estás… -          Tú también has cambiado, aunque mantienes ese aire gótico que tanto te distingue… -          ¡Eso siempre Susy!… ¿y que haces por aquí?… -          Bueno me citaron a una entrevista de empleo en el área contable… -          Yo también espero una entrevista, pero para el área de informática… -          Si recuerdo que a ti siempre te gusto eso de las computadoras… todavía está grabada en mi mente la última travesura en el colegio… -          Si fue épica… además lo hicimos por un bien común recuerdas… -          ¡Si!... pero la cara de frustración del director McMilan era digna de ser guardada para la posteridad… -          Te refieres a estas… -          ¡Le tomaste una foto al director!... -          Estaba tan ofuscado por conseguir un culpable que ni noto cuando se la tomé… -          Es que sin tu intervención no nos hubiésemos graduado… ese castigo de aplazarnos el último corte a todos fue injusto… -          Pero… ¿Cómo lo lograste?... -          Fue fácil… bueno habilidades que se aprenden… dejémoslo así… -          Si te comprendo… pero fue excelente… y ablando de otra cosa… vi como saludabas con tanto afecto al señor Nikola… él es el dueño de todo esto… desconocía que fueran parientes… no tendrás problemas en obtener el empleo… -          La relación entre el abuelo Niko… quiero decir el señor Nikola y yo de ninguna manera tendrá repercusiones en mi entrevista… -          Aarrrr… -          Y eso va contigo también Stefano… no quiero que le digas nada al abuelo Niko… ¡entendido!… -          Lo que usted disponga señorita Clariza… -          Ya te he dicho hasta saciarme que no me llames señorita Clariza… llámame Riza o Clariza… -          No puedo… es por respeto al señor Nikola… -          Bueno entonces solo hazlo cuando él esté presente y en otro momento sin el calificativo: señorita… -          Trataré de cumplir sus deseos señori… Clariza… -          Ahora te agradecería darnos un espacio a nosotras para conversar por favor Stefano… no sé… ve a buscar un café o algo… -          Le traeré un jugo… -          Bien… bien… lo que tu dispongas… Stefano se ausenta un momento y nos da ese tiempo de chicas solas…  -          Entonces… ya tienes un asistente personal… -          ¿Quién Stefano?... a él lo conozco desde niña, es la mano derecha de mi abuelo Niko… -          ¿Por qué llamas al señor Nikola abuelo?... -          Bueno… para hacerte más corta la historia… mi papá fue el piloto personal del abuelo Niko… desde los cinco años yo acompañaba a mi padre en sus viajes, no de manera regular, pero si en varias ocasiones… desde el principio él fue quién incitó la camaradería… siempre ha sido como un abuelo para mí… él estuvo cuando papito murió… él me regaló a Kassandra… -          ¡una muñeca!... -          Para nada… ¡Kassandra!... es mi motocicleta… la tengo desde los 13 años… -          ¡Ahhhhh!... esa que llevabas al colegio… -          ¡Correcto!... siempre hemos mantenido contacto… incluso en momentos donde su salud se ha desmejorado, como en meses anteriores… él estaba en un sanatorio en Suiza para recuperarse de una intervención… él me dijo que retornaría para la semana que viene, pero ignoro por qué adelantó su regreso… -          Te rodeas de gente importante… -          Para nada… yo siempre he sido… y seré la chica que compartió contigo en el colegio… ¡irreverente!... si... un poco… pero todos tenemos un toque de locura… En ese momento Stefano regresa y nos interrumpe… -          Señoritas aquí les he traído un refrigerio, se los envía el señor Nikola… -          Gracias Stefano, ya es irremediable ser el centro de atracción… De repente una voz iracunda y prepotente silencia el gran salón… -          ¡Stefano!... ¿Qué haces aquí?... ¿Dónde está mi abuelo?... -          Cumplo órdenes de su abuelo señorita Scarleth… él está en su despacho… estoy aquí acompañando a la señorita Clariza… Con una mirada intimidante e incriminatoria Scarleth nos observa como quién ve a los monos en una jaula… da un paso al frente y yo enseguida me levanto para confrontarla cara a cara… -          Hola Scarleth… -          ¡Ahhhhh!... tú otra vez… ¿Qué haces aquí en la empresa de la familia?... -          Veo que no has cambiado en nada… pues para tu conocimiento solo aquí en plano laboral, el abuelo Niko… -          ¿Cómo te atreves a llamarlo así?... tú no eres nada suyo… nieta soy yo… -          Sabes muy bien que lo llamo así desde niña cuando solíamos viajar en el avión con mi padre… -          ¡Ah sí!... Ramón el piloto... ese que mató a mis padres y dejó loca a mi tía … -          ¿Cómo te atreves a injuriar así la memoria de mi papito?... yo no permito que nadie denigre la memoria del ser más importante de mi vida… toma esto… ¡Lo sé!... fue un acto imprudente, pero no soporto que hablen mal de mí papito… con todas las fuerzas que en mí se contenían le propiné una cachetada cuyo sonido como estampida se expandió en el recinto… -          ¿Cómo te atreves?... estúpida… muerta de hambre… como te atreves a pegarme… a mí… a quien te ha calmado el hambre… tú poca cosa… ¡Lo sé!... no debí actuar así, pero ante esa claridad de ánimos caldeados no puede contener mi estupor… ella quiso devolverme el golpe, pero mi naturaleza actuó de manera inconscientemente y me defendí aplicando una técnica de protección aprendida de mi profesor de esgrima que es experto en Krav Magá, eludí su golpe bloqueando su brazo y la acción hizo que el pie derecho se arqueara para perder el equilibrio, cayendo de rodillas en el suelo… con la misma rabia se incorporó, para luego decir… -          Me las pagaras estúpida niña insolente… ¡trabajar aquí!… ni lo sueñes… esta que pronto será mi empresa… y yo ni loca sería tu jefa… nunca serás mi empleada… jamás… -          ¡Señorita Scarleth!... -          ¡Ahora no Stefano!... no vez que esta insolente me ha agredido… mejor dicho ¡Sácala de inmediato de mi empresa!... -          No puedo hacer eso… -          ¿Cómo te atreves a desobedecer una orden directa?... mejor piensa bien a favor de quién estás… -          Yo solo estoy obedeciendo las órdenes del señor Nikola, él está viendo todo por las cámaras de seguridad y quiere hablar con usted… -          ¿Cómo?... yo misma iré a contarle las cosas… no necesito que un lacayo me diga nada… Mientras Scarleth desaparece del lugar, yo me sosiego un poco luego de tanta efusividad… a todo esto Stefano me comunica que el abuelo Niko necesita hablar conmigo y me pasa el teléfono… -          ¿Abuelo Niko?... ¡Si abuelo!... ¡Lo sé abuelo!, pero… ¡está bien abuelo Niko… seguiré tú consejo!... ¡Si abuelo Niko!... listo ya te lo paso… -          Halo señor… muy bien señor… entendido… -          ¿Qué te dijo el abuelo Niko?... -          Que me quedara aquí… -          ¡Yo no necesito guardaespaldas?... -          El señor lo sabe... es para proteger a la señorita Scarleth de usted… No quise decir nada y fui reservada, pero ese comentario me causó mucha euforia y estuve a punto de tumbarme de risa… permanecí ecuánime… me senté al lado Susy… volteé a mirarla y observé su expresión pasmada, apenas se escuchaba su respiración… esperé hasta que presentí que estaba más tranquila… ella balbuceaba algo… presté atención… al principio solo ruidos ahogados… luego pude comprender… era un número: 3467… de inmediato comprendí, era el ticket electrónico para su entrevista… unos minutos después se escuchó una campanilla y una voz femenina anunció el número 3467… de inmediato… -          ¡Susy!... ¡Susy!... -          ¿Qué… qué pasa Clariza?... -          Ya es tu turno… te han llamado por el ticket electrónico… -          Pero… ¿Cómo sabes el número?... -          Lo has repetido mientras estabas absorta en una especie de trance… -          Es que tú… -          Si ya lo sé… debo ser más controlada… -          Es que tú… tú… tú… ¡fue estupendo que pusieses a esa arrogante en su lugar!... -          ¡Lo sé!... pero como ella dijo, algún día será la dueña de todo esto… se ha capacitado para eso… viene de Milán (Italia)… pero bueno anda que es tu turno… después continuamos conversando… 
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