POV Fiorella Me encuentro sentada en el sofá de una casa que no es mía, en un lugar que no conozco, pero que a pesar de mi hijo y yo ser unos completos desconocidos aquí, me siento a gusto. Me siento segura. Tenía tiempo que no experimentaba tanta tranquilidad, tiempo sin estar sentada por más de treinta minutos y no recibir una bofetada por algo tan simple como eso. Miro a mi pequeño Dante jugar con el carrito rojo que él le ha comprado de camino a casa y sonrío. Por alguna razón, comenzó a llorar desesperado dentro del auto, no quería nada y por mucho que traté de calmarlo para evitar molestarlo e incomodarlo más, fue difícil, hasta que obtuvo ese brillante Ferrari color rojo. Él, simplemente se detuvo derrapando el auto, se bajó sin decir nada y aunque parecía sereno, yo podía sent

