-Necesito mi café sin azúcar antes de las 10 de la mañana, solicito reunión urgente con el nuevo asesor y las dos marcas participantes, para la tarde necesito que hayas organizado mi agenda y para este momento necesito que redactes 2 oficios, los tienes que llevar a firmar en gerencia- quedo atontada por la manera tan sensual de decirme las cosas
Regreso de mi viaje mental escuchando lo último o quizás media parte de todo lo que me acaba de pedir, espabilo concentrándome en lo que habla, mi vista se aclara enfocándome en la conversación
Revisa su maldito celular prestándome el mínimo interés, caminado directamente a su Oficina
-Buenos Días Señor mi nombre es Livna - hablo siguiendo apresuradamente su andar antes de que me cierre la puerta y termine por ignorarme por completo.
-si , eres la nueva secretaria- contesta mientras busca algo en los papeles de su escritorio
-Si señor por eso quería un momento, si me lo permite necesito hablar con usted, las claves de acceso del computador- empiezo hablar hasta que por primera vez puedo ver sus ojos clavados en mi
-Hay mucho trabajo que hacer, así que por favor date prisa que necesito las cosas para ya- me contesta un tanto enojado y todo el encanto que le tenia hace breves minutos se esfuma.
-señor necesito las claves de acceso, sin eso no voy a poder trabajar- le contesto de mala manera, porque si, el computador está bloqueado
-Mira necesito que seas ágil, si ya te capacitaron se supone que deberías tener al alcance de tus manos toda esa información, no tengo tiempo para perder contigo, quiero que me presentes todo el trabajo que debes tener listo desde tu hora de llegada- contesta mirándome de pies a cabeza
-No tengo trabajo adelantado porque pase mis dos primeras horas entendiendo mis obligaciones- Le respondo un tanto ya cansada
- Dígame señorita se estaba capacitando o estaba por ahí perdiendo el tiempo y acosando a una de sus compañeras de trabajo- me reclama y su pregunta me deja un poco sorprendida
-La verdad no se que le fueron a mentir acerca de mi persona, pero le puedo asegurar-
-Usted no puede asegurarme nada cuando yo mismo la vi intimidando a una persona, necesito su reporta ya – levanta un poco la voz y ya mi paciencia se esta agotando
-No es mi culpa que usted quiera venirme a exigir algo cuando yo no tenía conocimiento ni acceso a cierta información que por políticas de la empresa solo usted me las puede dar, para otra llegue temprano y me las explica detalladamente a ver si recién allí puedo complacerle sus solicitudes- respondo colocándome frente él
-Yo soy su jefe, recuerde que por la misma razón puedo llegar cuando se me dé la gana, y si la veo teniendo un mal comportamiento o se queda parada sin hacer nada, la puedo hacer regresar por la misma puerta que entro- se pone de pie caminado en mi dirección
-Idiota grosero y mal educado- le contesto ya molesta señalándolo con mis dedos
-callejera, altanera y mal vestida- me responde furioso pegándose más a mí, esta a centímetros de mi rostro, su respiración esta entrecortada al igual que la mía, puedo percibir su perfume, soy consciente que el hombre me atrae, pero ni toda su belleza es suficiente para agachar la cabeza, además que su apariencia no encaja con el carácter de perro rabioso que tiene.
-así trata a todos sus empleados?, no dudo que por la misma razón se quedó sin secretaria- le contesto si ánimos a tranquilízame
-esta despedida puede largarse de mi oficina- responde tan tranquilo que enoja más la forma en la que me lo dice.
-sabe que, si fuera por mi me largo en este preciso momento, no necesito un jefe grosero ni manipulado que se deja llevar por los chismes de otras personas, ya vere yo como consigo las claves, voy a hacer como que no escuche lo último, tenga en cuenta que no me voy porque la persona que me contrato fue el señor Benjamín, no usted-
Salgo con la sonrisa más grande que el gato de Alicia en el país de las maravillas.