Patricio caminaba por la habitación de huéspedes de sus padres, sin poder ordenar sus pensamientos. Había intentado entrar a su casa pero los periodistas rodeaban la manzana y había sido imposible. En el barrio de sus padres la seguridad impedía el ingreso y por eso había elegido quedarse allí. Volver a convertirse en el centro de atención y ver sus imágenes una y otra vez en la televisión y r************* era abrumador. Creía haber superado esa etapa, creía haberla enfrentado en el pasado y no esperaba tener que volver a hacerlo. Roy lo había llamado para ofrecerle su casa, estaba viviendo en Barcelona, donde se había puesto un bar y vivía junto a su mujer y su pequeña hija de apenas un año, pero por más tentador que fuera ahora tenía alguien por quien quedarse. Miraba la pantalla

