36

1022 Palabras

El agua de las mangueras rociaba con inútil esmero las llamas incandescentes de un lugar que ya no existía. Ni la cocina de Doña María, ni los vasos de los pequeños, ni el pequeño patio trasero podía reconocerse. Todo se había teñido de n***o azabache, las cenizas volaban por el aire dificultando cualquier posibilidad de respirar con normalidad. El calor contrastante con la húmeda madrugada quemaba la cara. Y un olor hiriente alcanzaba a rozar las narices de cualquiera a menos de un kilómetro de distancia. Las sirenas continuaban sonando, como aquella noche, dos años atrás, en la que el mismo fuego despiadado había arrasado con todo. Bianca supo de la noticia por las r************* y comenzó a llamar a su hermano, sabía que había ido hacia ese lugar, recordaba su sonrisa enorme cuando l

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR