Capítulo 20

1101 Palabras
¿ A que no adivinais donde estoy? En el coche de camino a la casa del lago con Matías. Este está sentado a la parte izquierda del coche,solo nos separan las bolsas que están en el asiento del medio. Está con los auriculares escuchando música al igual que yo. Casi siempre estoy mirando por la ventanilla pero algunas veces no puedo evitar mirarlo. Hoy es viernes,hoy se suponía que habíamos quedado todos a cenar en la playa pero como mi madre y mi futuro padre anunciaron que se iban a casar, teníamos que celebrarlo. A ver no me disgusta que se casen,por una parte Rodrigo me cae muy bien y sí que quiero que sea mi padre. Pero por otra está Matías,lo odio por lo que me hizo,aun no se el porque ,pero en el fondo hasta el sabe que me gusta. Y que yo sepa follar con tu hermano seria un poco raro. Aunque no somos de sangre. -¡Ya estamos!-Anuncia feliz mi madre. Efectivamente estamos en la casa,hace años que no vengo pero aun lo recuerdo perfectamente. Es todo bosque, hay árboles alrededor de la casa de madera. En la entrada hay un terreno con piedras para poder aparcar. Al bajar del coche inhalo el perfecto aire del bosque. No hay olor a humo de los coches ni tampoco ruido .Solo viento y sonidos de pequeños animalillos. Me encanta el bosque. -¿Aquí no habrá bichos verdad?-La estúpida voz de Matías interrumpe mi tranquilidad. -A ver genio ,estamos en medio de un bosque.Que crees que habrá?-Le pregunto bajando las maletas del coche. -Llevaros bien...-Dice Rodrigo. -Pero es que ha hecho una pregunta demasiado estúpida. -Venga bajad las cosas y entremos-Mi madre abre la puerta del maletero. Sacamos todas las cosas y entramos en la casa. Es pequeña ,solo tiene dos pisos, la planta baja donde está una cocina pequeña,un salón con una tele de hace mil años y un baño con bañera. Arriba hay dos dormitorios y un baño. Sí, tendré que compartir cuarto otra vez. Subimos a la habitación y Matías no hace más que quejarse. -¡No me gusta el bosque! No hay más que bichos ,he visto dos arañas patilargas y unas hormigas. Por cierto donde vamos a dormir porque aquí no hay cama. -Calla.Como se nota que eres de ciudad.-Digo riendo. Bajo la cama,es de esas que están en un armario empotradas a una pared y hay que bajarlas. -A ver solo hay una cama así que o duermes en el sofá o en el suelo tú decides-Le digo tirando mis cosas en la cama. -Hace frio. ¿No será mejor dormir juntitos?-Pregunta levantando una ceja. -¡Ni en tus sueños te vuelvo a tocar!-Digo furiosa. Aunque la verdad no es mala idea. -Vale ,vale dormiré el sofá.Pero si me muero de frio sera tu culpa Maia.-Me señala con el dedo índice. Nos reímos y bajamos al salon. -Maia porque no vas y le enseñas el bosque a Matías. Lo conoces muy bien y sabes donde esta el lago.-Me sugiere mi madre una vez abajo. Está abrazada a Rodrigo y le mira como una tonta. Es decir quieren estar solos para...en fin quieren estar solos. -Sí vamos a dar una vuelta Maia-Dice Matías animado. -Vale... -No vengáis muy tarde ,adiós-Mi madre se despide en la puerta y nos la cierra en las narices. No quiero ni saber que estaran haciendo ahora mismo. -Vale...pues,¿ donde quieres ir?-Le pregunto metiéndome las manos en los bolsillos de mi chaqueta. -Vamos al lago. -Pues vamos. Andamos y por un rato nadie de los dos habla. -Que silencio-Comento un poco incómoda. -Y bueno,¿desde cuando no vienes aquí?-Cambia de tema Matías. -Eh la verdad que desde hace 4 o 5 años. Solíamos venir todos los veranos pero cuando paso lo de mi padre pues...volvíamos pocas veces. -¿Solías ir con tu padre al lago? Agacho la cabeza y pateo algunas piedras que hay en el camino. -Sí,de pequeña me acuerdo que tenia miedo pero mi padre me cogía de la mano y me acompañaba. No podía entrar al lago sin el.Después ya prefería morir en el lago a que entrara con él.-Lo ultimo lo digo con una sonrisa. -¿Por que eres tan dura con tu padre? -¿Esto que es?¿Un puto interrogatorio? -No es que...era por hablar de algo. -Da igual ya hemos llegado. El lago sigue igual a como yo lo recordaba. Es un lago pequeño con verde por todos los lados y unas rocas enormes. Ahí me tiraba yo. No están altas. A un metro a así del agua. Subimos a las rocas y una vez arriba este empieza a quitarse la camiseta. -¿Que haces? -Me voy a pegar un baño. Hay que aprovechar.-Dice bajándose los pantalones y quedándose en boxers. -Una ,hace frío. Dos no te quites nada mas -Una,me da igual cuando veo agua md tengo que tirar.Dos ,seguro que no quieres verme desnudo?-Me mira con una sonrisa y automáticamente me pongo roja. -Cierra la boca y tirate si no quieres que te tire yo. -Prueba.-Este sigue riendo y yo pongo las manos en la cintura . -¿Me estas retando?-Pregunto. -Puede. Lo empujo ,este pierde el equilibrio y grita antes de caer. Yo me río ,pasan unos segundos y no sale del agua. Paro de reir y me acerco mas al bordillo de la roca. -¡Matías! No contesta y vuelvo a gritar. -¡Matías!-Esta vez más histérica. De repente sale del agua y antes de que yo pudiera reaccionar me coge del brazo y me tira al agua. Noto que el agua esta fría,muy fría. Cuando salgo del agua no paro de gritarle. -Gilipollas,me has dado un susto de muerte. ¡Está fría el agua! El lago es profundo y el agua me llega por el hombro. -Has afirmado que te preocupas por mi. -¿Enserio piensas en eso ahora?Me has mojado entera y tengo mucho frio. -Ven.-Me coge del brazo y me atrae hacía él y me pega a su pecho. Su piel ,a pesar de estar en el agua fría esta cálida y me gusta. -¿Qué haces?-Le pregunto casi como en un susurro. -Para que entres en calor.-Me dice al oído. -Si ya será mejor salir del agua.-Me aparto de él pero me coge de la cintura y pega sus labios a los míos. Al principio me mantengo tensa pero me relajo y siento su calidez. -Maia...yo...-Me dice después de unos segundos.-Aún me gustas.No se que me pasa pero cuando estoy contigo actuo como un gilipollas.Se que somos hermanastros y todo eso pero... -Matías,no puedo creerte.No despues de todo.Si,tambien siento algo por ti lo confieso pero después de lo que mi hiciste la última vez no puedo confiar en ti. -Pero Maia lo deseas también,deseas lo mismo que yo.-Me dice desesperado. Nunca había visto a Matías así. -Que lo desee no significa que deba. Lo miro por última vez y salgo del agua. Estoy helada,y después de este incidente lo único que quiero es una taza de chocolate caliente peli y manta. Matías sale del agua y al verme temblando me de su camiseta. -Ponte algo seco-Se nota que se preocupa por mi. Durante todo el viaje hacia la casa no dice nada más.
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