CAPÍTULO III-2

2008 Palabras

Era tan hermoso, que se produjo una pausa perceptible antes que Xenia dijera: —Sí, estoy segura de que ése sería el traje ideal para usar esta noche. —Le sugiero a Su Alteza que se ponga ahora éste— dijo Margit. Le dio un traje de seda de un pálido tono de aguamarina, adornado con encajes del mismo color. Cuando Xenia se lo puso pensó que la favorecía todavía más que el anterior y sin embargo, no podía decidirse entre los dos. Por fortuna, ella y Johanna eran de la misma estatura. La única diferencia era que ella era más esbelta y, por lo tanto, tenía una cintura más pequeña. Sin embargo, muchos de los vestidos tenían cinturón y aquellos que no lo tenían podían recogerse en la cintura, con costuras, y descoserse después. «Los sirvientes pensarán que he perdido peso debido al acciden

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR