Me mire al espejo y liberé todo el aire de mis pulmones. El vestido me quedaba bien, los tacones son bajitos, el maquillaje se puede ir al infierno y mi peinado estaba adecuado a la ocasión -Ya deben estar llegando.-Dice Alexander entrando a la habitación, al verme agranda los ojos y sonríe-Wow, tengo a la novia más sexy de todo el mundo.-Dice mirándome -No soy tu novia, William.-Le guiño el ojo y continúo mirándome por el espejo-¿Aún no estás preparado? Apúrate. -Pronto lo serás-Comenta llegando a su armario.-Me daré una ducha rápida. Fíjate de recibirlos adecuadamente . por favor compórtate y que la sombra no haga idioteces. -Pides mucho.-Susurre para que él no me escuchará, Alexander entró al baño y yo salí de la habitación. Okey solo tengo que hacer dos cosas fáciles. 1-Caerme b

