Me moví en mi lugar, me dolía la cabeza. Intenté llevar mi mano a mi frente pero un crujido se hizo presente y no me lo permitió, mi mano estaba encadenada Mire la habitación y estaba Alexander a mi lado mirándome fijamente. -Cuidado-Se acerca hacia mí y me saca las cadenas,-No te hagas daño, te la hemos puesto en caso que tu Demonio despierte antes cuanta amabilidad. -Estoy bien-Contesté-Estoy bien.-Repetí aún no creyendo que Alexander está tan pacífico. No me suele tener mucha paciencia. Con o sin memoria. -Necesito recordarte, necesito que me ayudes a recordarte. Todo aquí tiene que ver contigo, todos hablan de ti como si fueras tan buena, aún no me lo creo que me hayas convencido para que vaya a el parque a ser social. Sonreí -En realidad te amenacé por congelar tu tr

