Mire el sol aparecer entre los árboles del bosque a lo alto, suspiré profundamente… Me acerque a la entrada del castillo, estaba vacía sin ningún guardia. Daba escalofríos mirar el castillo, parecía uno abandonado y lleno de fantasmas… Aunque verdaderamente hay uno, mi querida sombra. Quién por cierto debo encontrar una forma de detenerlo… ¿Qué? También tengo que mantenerlo bajo mi mando hasta que la etapa de celo acabe. Al entrar al castillo observo todo vacío, menos una vieja anciana que estaba de rodillas con una esponja limpiando el amplio piso del gran salón. Me acerque a ella rápidamente. —Señora. ¿Que hace aquí? Hay una orden de no salir de las habitaciones—Le dije mirando a todos lados atenta, no quiero que por un loco está señora se lastime. —Reina—Agacha su cabeza en

