Cuando llegó la campana del receso salí corriendo el salón de clase para encontrar al sexy Kendall Ross que coqueteaba con una de las porristas, algo por dentro me invadió quería arrancar le las extensiones a Tiphannie Clark, aunque la verdad no me incumbía pero Kendall era y es mi amigo o amiga, así que me acerque a ellos y sujete a Kendall del brazo.
— Ken, vámonos necesito hablar contigo — digo haciéndole los ojitos del gato con botas y el sonríe
— ¡Adiós Tiphannie! Te veo en la fiesta — dice mi amigo y yo le apretó el brazo — ¡Auch! Gracie ¿Que te pasa? — dice sobando su brazo
— ¡UPS! Lo siento creo que me pase — digo y el me mira con picardía
— No me digas, mi zorrita esta celosa — dice
— Y ¿Que pasa si lo estoy? — digo y el ve que es sincero así que me besa
La verdad, extrañaba sus besos y la manera en que me hacia y me hace sentir, pero no cambiaría nada de lo que siento con un hombre y eso Kendall lo sabe, es casi un hombre pero yo aún no puedo verla del todo como tal.
— Iniciemos de cero mi zorrita sabes que aún te amo — dice y yo solo asiento y mientras nos tomamos de la mano.
— Ken, Derrick hará una fiesta el viernes en su casa ¿Quieres que vayamos? — digo dandole un beso a sus bíceps
— Si tú vas, yo voy — dice y yo sonrío
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Tres días después
— Ah, ah Ken, Ken para haha
— Calma zorrita, ya casi llegas — dice
— Oh, Dios yo quiero, yo quiero hacerlo déjame — digo
— Está bien zorrita, pero calma que aún está muy nuevo — dice
Hace tres días cuando Ken y yo decidimos empezar de nuevo, su madre le consiguió una cita para el cambio de sexo el cual fue un completo éxito. Ya que funciona normalmente pero aún está muy reciente, por lo que le recomendaron ser delicado
— ¡Está bien! — digo mientras me acerco a el para darle una buena mamada
— Oh, por Dios zorrita mía eres demasiado buena en esto — dice y yo sonrío con malicia
— ¿Te gusta? — pregunto
— Oh, Dios sabes que si zorrita — dice metiéndose más en mi boca y moviéndose con rapidez.
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— Eso fue genial, nenita — dice y me abraza, estamos desnudos en mi cama
— Gracias, tú tampoco estuviste nada mal
— Ya sabes lo que dicen : " No juzgues a un libro por su portada" — dice y besa mi frente.
Para mi, haber tenido sexo con mi mejor amiga que ahora es hombre es algo especial, ahora somos novios y yo me siento genial, aunque se que en algún momento las cosas habrán de cambiar y quizá eso sea más pronto de lo que yo me imagino.
— ¡Oye! Zorrita, ¿Quieres que vayamos de compras? — dice
— ¿Que? ¿Quieres comprarme algo? — pregunto
El me guiña y toma mi mano atrayendo me a su perfecto y trabajado pecho
— Si, por supuesto quiero darte algo que te recuerde a mi — dice y yo me lanzo a el enredando mis piernas en su fuerte cintura
— Me encantas Kendall — digo y es cierto, había hecho cosas con otros chicos pero jamás me sentí tan especial, solo el lograba eso.
— Y tu a mi Gracie — dice mientras se pone sus pantalones ajustados y yo mi falda de vuelos junto a un top rosa con una cazadora gris y mis converse gris.
El abre la puerta del copiloto para que suba y me da un beso casto y dulce en los labios, yo río tímida y emocionada y el me devuelve la sonrisa, mientras da la vuelta para ponerse en el asiento de piloto.
Mientras vamos rumbo al Centro Comercial, empezamos a cantar " Despacito" y yo lo bailo y el se humedece los labios y yo le sonrío con malicia, detiene el auto a unas cuantas calles del centro comercial y me besa con fuerza.
— No se porque Gracie pero me provocas demasiado — dice y noto el notable bulto de su pantalón, valga la redundancia, el doctor ¿Que dirá de esto? Para mi que está funcionando muy bien.
— A lo mejor te gusto demasiado ¿No crees? — digo
— No, Gracie tu no me gustas preciosa, ¡Me encantas! — dice y yo me río mientras el vuelve a encender el auto y continuamos hasta llegar al centro comercial.
Caminamos por varias tiendas y de todas salimos con bolsas llenas de ropa y accesorios, varias de las dependientes se quedan mirando a Kendall y yo solo puedo sonreír.
Claro que en una de las tiendas le chica le miraba como si quisiera comérselo, así que le plante un sonoro beso en los labios a Ken y el me sujetaba de la cintura, la chica se puso roja de la vergüenza y yo solo sonreí.
Me encantaba estar con Kendall, hacer el amor y todo eso pero algo en mi no sabía que me faltaba y era algo casi inexplicable.