Clarissa Rymer Rehaciendo. - En resumen, solo hacia falta que los dejemos solos una semana para que se dieran cuenta de que son el uno para el otro. Estamos reunidos en la sala de mi casa, sentados en los sillones escuchando como fue la semana de papá e Hilda. Resulta que yo siempre tengo la razón y como dijo mi hermano mayor, solo necesitaban un poco de privacidad para darse cuenta de su amor. En estos días a solas tuvieron tiempo de hablar, Hilda tomó la iniciativa y le confeso su atracción a mi padre, quien le dijo que era mutuo y acordaron conocerse más, por lo tanto, cunado no estuvo trabajando, estuvo con ella, tuvieron dos citas, en la segunda tomaron la foto que decidieron poner en el recibidor. Y la mujer desconocida es la nueva mujer de servicio en la casa, debe tener unos

