Alice. Paso una semana desde que regrese a la casa de Ragnar, bueno ahora también era mi casa, me sentía demasiado feliz al tener a mi lado al amor de mi vida y a mi querido hermano. Ragnar regresaba temprano de la oficina, pasábamos más tiempo juntos, en ocasiones solo mirábamos una película, a veces salíamos a cenar, me encantaba la forma de ser del nuevo Ragnar, era un hombre cariñoso y feliz, siempre me traía algún obsequio, podía sorprenderme con un enorme ramo de rosas rojas o con alguna pieza de joyería, me sentía tan feliz a su lado. Estaba de pie frente a la cama, observando una lámpara, escuche que Ragnar entró a la habitación, me abrazo por la cintura y comenzó a besar mi cuello, inmediatamente mi cuerpo se estremeció, sabía perfectamente que aquello acabaría en sexo, gire par

