Capitulo 22 El hecho de que la pequeña no se acercara a ella para buscar su reconfortante abrazo, le decía a Dayanna que, antes de su llegada, Daniel los había reprendido severamente por su aventura. La rubia observó a su esposo. Estaba pálido y tenía los labios fruncidos, signo de una rabia contenida. Sostenía a Albert, abrazándolo como si necesitara el calor de su cuerpecito para consolarse de lo que realmente deseaba... abrazar a sus otros dos hijos. Daniel se dió cuenta de que Dayanna lo estaba observando y frunció el ceño. ㅡMi secretaria está haciendo café. ㅡ Dice de pronto para romper el silencio. ㅡEn cuanto venga, le diré que baje con los niños a la cafetería para que coman algo. Tenemos que hablar, es necesario que lo hagamos Dayanna. Aquello sonaba como una amenaza, al menos,

