Capitulo 18 El sonido del timbre de la puerta los separó. Sus hijos se apresuraron a abrir la puerta, porque a aquella hora esperaban a su abuela Lily, quién los recogería para llevarlos a oír los villancicos navideños como cada año. ㅡTu madre va a llevar a los niños a oír villancicos ㅡla voz de Dayanna salió suave. ㅡ¿Sí? ㅡPreguntó Daniel distraídamente, sin dejar de mirar a Dayanna con intensidad. ㅡMejor ㅡañadió en voz baja y la besó de nuevo, suave y lentamente. No se separó de ella ni cuando su madre entró en la habitación. Dayanna ni siquiera la oyó, estaba perdida en las sensaciones que Daniel ocasionaba en ella. El amor que creía perdido para siempre palpitaba en el fondo de su ser, alimentando una deliciosa calidez en cada rincón de su cuerpo. Con un suspiro, que fue como el su

