SENSUAL BESTIA NARRA ALEJANDRA FALCÓ Todo el rostro, las costillas y el abdomen, me duelen una barbaridad. Intento abrir los ojos, pero el mismo dolor me lo impide. Me parece que escucho una voz que me habla, pero me es difícil entender lo que dice, porque me llega lejana, como un suave murmullo. Algo áspero roza mi rostro; mi frente, mi mejilla. Luego, algo me levanta del suelo. Son unos brazos fuertes y hay ingravidez, mientras me muevo en lo que parece ser el aire. Mi cuerpo se oprime contra algo duro, fuerte y ancho y esos brazos me acunan, mientras me mueve. Me pregunto si será Jonas, pero a mi nariz llega un delicioso y fresco aroma amaderado de fragancia masculina. No puede ser Jonas; ese maldito apesta a rancio, a alcohol y a marihuana. Otra vez intento abrir los ojos, pero n

