—Tenemos que hablar de Lane —le dijo Asha. Verity mantuvo los lentes oscuros sobre sus ojos. —No tenemos nada de qué hablar. Es Lane. Lo conoces. —Es a ti a quien desconozco —replicó—. ¿Cómo es posible que lo dejaras ir sin probar el bizcocho renovado? Verity dejó de mirar la piscina en el jardín trasero de Asha, y la miró a ella. Eso era algo que desconocía. —¿Se fue? —preguntó Verity con un deje de tristeza. —A Los Ángeles. Le dijo a Bacon. Verity tragó saliva y acercó la copa alargada a su boca. —No tenía idea —dijo antes de beber un poco de jugo. —Evidentemente. Seguro se fue por sexo. Verity rodó los ojos. —No se lo diste y fue a buscarlo a otro lado. Verity cruzó una pierna sobre la otra. —No todo gira alrededor del sexo. —Sí con Lane —replicó molesta—. ¿Se te

