—¡Esta por todas partes! —gritó el asesor de imagen de Marcell cuando le dejó caer la tableta en la mesa—. ¡Esto nos hundirá! Marcell miró como las fotografías de Verity por las que amenazó a Ava, salieron a la luz. El equipo de publicidad intentó combatirlo cuando la noticia se filtró, pero detenerlo era como detener una estampida con las manos. Estaban acabados si no encontraban una manera de limpiar su nombre antes de la siguiente gira por las provincias. La campaña de Marcell estaba en su mejor punto, en su mejor momento, y fue cuando Ava decidió mostrar sus cartas. Si Marcell no renunciaba al poder, ella lo haría perderlo. —Será una cacería de brujas —dijo una de las asesoras. Marcell respiró profundo. Eso era un traspié enorme. Era una enorme piedra que tendrían que sacar del cam

