Narra Kate Los rayos del sol entran por la ventana de la habitación, y me siento tan cómoda que no quiero levantarme, sin embargo, miro a mi alrededor y no es mi habitación, recordando que me había quedado a cuidar a Scott. ¡Scott! Me levanto de golpe y lo veo dormir. Toco su frente y suspiro de alivio porque la fiebre bajó bastante, pero aun así tiene un poco. Se mueve un poco y cuanto estoy por levantarme de la cama, siento como me toma de la cintura con una sola mano y me atrae nuevamente a la cama, pero me abraza aferrándose a mí. —¡Scott! Déjame que me levante. —Le pido de la manera más amable que puedo. —No. —Dice cerca de mi oído y eso hace que me estremezca. No voy a creer lo que diré, pero eso me hizo recordar aquella noche donde se suponía que estaría con Adam. —Tengo qu

