Mackenzie. Cuando Sasha vino a contarme de su idea de viajar a ver a su madre biológica y así darse esa merecida charla que hace años tienen postergada me puso extremadamente feliz. Era momento que ellos puedan ser sinceros, Natasha no es una mala mujer, lo que hizo por el bien de su hijo, es un sacrificio que muchas no pueden hacer. Sasha tuvo una vida feliz, una gran familia y ahora nosotros tendríamos la nuestra, porque sin dudas este pequeño bebé empezaba a cambiar todo. Amo la idea de ser mamá. Me siento tan lista para serlo, que se que seré una muy buena mamá, bueno después de todo tuve a la mejor como referencia. — ¡Hola! — exclamo atendiendo una videollamada de Jade. — ¡Mira esto! — exclama mi socia mostrando un gran anillo con una esmeralda verde. ¡Oh, mi dios! — ¡Lo hizo!

