Mackenzie. Secuestrada. Solo bastó segundos para que tres autos nos encierren en el momento que estaba bajando en la acera de mi departamento en Washington. Cuatro segundos me llevó a mi defenderme y matar a dos de los seis hombres que querían secuestrarme. Me defendí hasta que la jugaron sucio, porque todo es más fácil con un poco de cloroformo, dormirme para poder trasladarme sin ellos morir en el intento. Tal vez ahora puedan estar tranquilos que no haría nada, después de todo me tenía atada y maniatada en esa silla ante la atenta mirada de muchos hombres. Si solo se atreven a tocarme uno de mis cabellos, sufrían las peores consecuencias, estoy demasiado cabreada y cortar pollas es mi objetivo. Todos esos cabrones son mis objetivos. Tengo una leve sospecha de quien puede estar det

