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1611 Palabras
Dormir por horas es lo que hacemos, los cinco en la cama, uno de los tres se levanta para ir al baño, escucho cuando le baja a la taza y se vuelve a acostar, en dos días será la fiesta de navidad en Caldera y en Nórdico la celebración por los reyes de Nórdico por cada uno de ellos y Alexander es donde debe presentar al futuro rey, no dejare que presente a Cal como ese rey, mis hijos no dejan de recordármelo a cada hora, quieren ver el amanecer en Caldera después de la fiesta de navidad, cuando sea nuevo amanecer que es la celebración de un año más tengo que hacer una llama enorme en forma que nos represente a Sander y a mí como los reyes actuales de Caldera, el primer año hice una corona con copos de nieve me salió muy bien pare este año no tengo idea de que hacer. Sander se despierta y con él nuestros niños, ninguno me despierta y no lo harán salen de la recamara para cambiarse en su cuarto menos Cal que se queda dormido en mis brazos como lo ha estado toda la noche, las manos de Sander me lo quitan y se lo llevan a no tengo idea donde pero me dejan dormida en la recamara, duermo unas horas más, al abrir los ojos veo la luna a todo su resplandor es hermosa nunca la había visto tan hermosa, me pongo de pie, me cambio con lo que sea que haya en mi armario y salgo de la recamara, llego al comedor donde solo están mi hermano, Miranda, Atina, el rey de Nórdico, mi rey, mamá y los padres de ambos reyes, la sonrisa de Sander se extiende en su cara por algo que tengo o traigo puesto, camino a la silla que me corresponde a su lado, mamá solo menea la cabeza en señal de negación no entiendo porque las caras de los demás hasta que paso por un espejo, el vestido que jure nunca ponerme está en mi cuerpo y no por la forma sino por el color, el color que aborrezco y que mi hermano controla en un cuerpo o fuera de una persona, el vestido tiene una capa integrada, es de tirante grueso y la capa empieza de ahí, es de buena caída en la falda y el escote de la parte de enfrente es de terminación en V me gusta pero el color, mi cara refleja mucho más de lo que quisiera. -Ni siquiera lo viste ¿Verdad?-mi hermano no puede dejar de ser sarcástico un día de su vida. -Si lo hubiera visto…nunca se lo habría puesto-dice Miranda mientras se acerca a mí-te queda muy bien Señora de los Infiernos. -No es un color que me agrade-digo mirando el color del vestido-y que me guste, lo prefiero adentro de mi cuerpo-una flama aparece en mi mano-prefiero el color de una llama que el de mi sangre. -Se te ve muy bien el color-comenta Atina detrás de mí-te resalta el cabello. -El color de la sangre es de familia-no me gusta la sangre ni siquiera porque Gabriel la controla-se nos ve excelente el color. -Prefiero el de mi cabello-titubeo al ver el vestido por todos lados el color resalta-me voy a cambiar. -Debes de estar bromeando-giro mi cabeza a mi hermano-el color se te ve excelente no porque no te guste no te lo vas a dejar- arqueo una ceja en señal de confirmación-eres sencillamente imposible mi querida reina. -No me gusta el color nunca lo ha hecho y nunca lo hará-escucho los lloridos de Cal y al parecer los gritos de Cassian a su hermana. -Pobre de ellos si le pegaron-vocifera Sander desde su silla-ya me canse de que lo hagan llorar, los voy a castigar y no quiero que te metas Sara. -No me voy a meter-también me canse de lo mismo- si quieres te ayudo en eso- Cal entra corriendo pero no me busca a mí sino a Sander, quien lo carga para ponerlo en sus piernas-¿Qué te hicieron?-mi voz es de madre no de la bruja que voy a ser con Cassian y Sharon, cuando entren. -Me caí de un montículo de nieve y raspe la mano- no es raspada es una cortada y parece profunda, Sander pone su mano sobre ella para bajar la inflamación- Shary me empezó a regañar y Cass a discutir con ella y dijeron algo muy feo…-me pongo frente a él poniéndome de rodillas  para verle la cara. -¿Qué te dijeron Caly?-Sander es quien se lo pregunta no yo-¿Caly? -Que por culpa de Sharon nací yo-paso mi mano por su cara y niego con la cabeza-y que siempre seré el hijo que nunca quiso mamá-se pasaron esta vez-y el que papá menos quiere y que nunca lo hará. -¡Cassian, Sharon!-vocifera Sander, los nombres de nuestros hijos tampoco le gusto lo que Cal nos dijo- Alexander, ¿dónde podemos hablar sin nadie presente?- el regaño va a ser de parte de los dos-¡Cassian, Sharon! -En mi oficina, es la única donde no los molestaran-tomo a Cal en mis brazos y Sander se pone de pie a mi lado sabemos dónde está la oficina de Alexander, nuestros hijos no llegan, soltamos a las panteras para que vallan por ellos. Caminamos a la oficina de Alexander, me deja entrar primero me siento en la que es la silla de Alexander con Cal en los brazos, seco las lágrimas que siguen cayendo por su cara, las panteras entran la de fuego se pone a mi lado y la de hielo se acuesta en mis piernas, Sander está parado a mi lado el traje n***o que lleva le da poder y autoridad, Sharon y Cassian asoman la cabeza por la puerta. -¿Nos llamaron?-pregunta Cassian con la voz temblando. -Si Cassian, cierra la puerta-entran y hace lo que le pidió Sander-tomen asiento- son órdenes no comentarios. -¿Nos van a regañar?-titubea Sharon al sentarse en la silla. -¿Debería?-mi voz es fría y trato de que ni sea cruel-no es la única vez que se les afloja la boca con Cal delante de ustedes… -Fue un accidente-dice Cassian bajando la cabeza-y solo fue Sharon la que hablo demás. -¡No me importa Cassian!-Sander toma la palabra-no es la primera vez que lo hacen-Sharon está llorando en silencio-y no creo que sea la última pero me gustaría que trataran de evitarlo, no me gusta ver a Cal llorando por culpa de ustedes dos que no saben controlar sus peleas y comentarios. -Y Cassian no es culpa de Sharon ni de nadie que Cal naciera-es mía pero eso no lo voy a decir-lo que sigue va para los dos. Quítense de la cabeza que Cal fue el hijo que nunca quise, porque lo quiero igual que a ustedes y siempre lo haré. -Y me pueden decir cuál de los dos le dijo a Cal que no lo quiero-vocifera Sander y lo que hacen es mirarse entre sí, y eso deja claro que fueron los dos quienes le dijeron a Cal que Sander no lo quería-hablar por mí solo lo hace su madre no ustedes, y que Cal no sea mío no significa que no lo quiera, lo quiero como si fuera uno de ustedes, uno más de mis hijos. Quedo claro. -Si papá-dicen los dos al mismo tiempo-lo siento-dice Cassian aun con la cabeza mirando hacia abajo. -Quiero que sea la última vez que Cal nos diga algo que ustedes le dijeron-mi voz suena fría y seca- que lo haga sentir mal, pueden irse con castigo incluido, Sander. -Dos semanas sin comer dulces, dos semanas sin postre extra, dos semanas de castigo, pueden jugar con Cassandra, Evangeline y Gelicus pero sin usar sus dones solo en el gimnasio, ¿Entendieron?-asienten-me alegra pueden irse. -Mamá me das a Cal-mi niño niega, y me abraza-ven Cal es hora de bañarse. -Ve Cal-me mira una vez y se pasa a los brazos de su hermana-vayan con ellos-las panteras se encaminan tras ellos cuando salen de la habitación suspiro, en tono de derrota-¿Cuándo será la vez que no tenga que regañarlos por lo mismo? -No tengo idea pero lo lograremos-los ánimos que me da me sirven un poco. -Eso espero porque me vuelven loca-se comienza a reír y me la contagia. -Manejas todo un reino, eres la Señora de las Infiernos, nadie te ha podido hacer perder la cabeza y nuestros hijos son los que lo harán. -Me gusta que me pongas atención-digo poniéndome de pie, para abrazarlo pero me cambia la jugada cargándome y sentándome en el escritorio-Sander no es Caldera aquí no se puede. -Sé que no es Caldera-pasa una mano por mi pierna tapada por el vestido-si fuera nuestra oficina ya te hubiera quitado el vestido. -Y yo la camisa- me besa, sus labios son fríos en los míos, su mano sube por mi pierna, quiero que lo haga pero no debemos al menos no en la oficina de Alexander pero si en nuestra recamara. -Sander, Sara ya van a venir a cenar- mi madre no puede ser menos oportuna. -Vamos en unos minutos -digo con Sander recargado en mi hombro. -Apúrense-escuchamos cuando se va y damos un suspiro de alivio, no nos ha encontrado nunca en Caldera pero creo que sabe que pasa en la oficina cuando Sander y yo nos quedamos a altas horas de la noche en ella. -Cerca, a la otra lo hará-sé a qué se refiere-mejor vámonos antes de que venga de nuevo. -En la recamara hablamos-me ayuda a bajar del escritorio.
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