La vida se trata de momentos, momentos buenos o malos pero al fin a cabo son momentos, todos importantes aun cuando pasen mínimas coas; aun mas si estas contando una historia de amor. Esta historia es de nosotros, Alexander y yo. Y todos estos momentos nos pertenecen, porque eso es lo que nos hace inefable. Algo tan maravilloso, especial, único que no puede ser explicado con una sola palabra. Han conocido el momento de nuestro día a día, ese preciso momento cuando nos conocimos, apenas un poco de nuestro pasado. Ese día que lo salve de mis amigos y que ese mismo día tuve esperanza que no era la fría y sin sentimientos de la hermosa Helena y sobre todo como ambos en el mismo momento nos perdimos a nosotros mismos. **************************** Sus ojos cálidos mirándome como si fuera la

