Siento un duro pecho pegado a mi espalda y sus manos pasar por mi cintura, su aliento esta en mi cuello y eso solo hace que este nerviosa Su mano se coloca encima de la mía la cual está en el pomo de la puerta el la gira ligeramente dando el mismo resultado -Deja de intentarlo esta completamente cerrada- susurra -los sacaremos cuando se hayan arreglado - indica Catalina -no estoy bromeando ya sáquennos de aquí - ordeno -arréglense primero y luego los sacaremos -supongo que debemos hablar quieras o no - me doy la vuelta chocando con su pecho -podrías darme un poco de espacio - pido o más bien creo que estoy suplicando -¿hablaremos? - asiento Fabrizio se aleja de mi dándome espacio para poder salir entre sus brazos pero el agarre en mi cintura sigue ahí -¿podrías soltarme

