Actualidad/narra Ángel No sé de dónde había sacado la valentía para darle una cachetada a Álex, pero además me había sentido muy bien.... Fue una pena que esa satisfacción durara tan poco. Él rápidamente tomó mis manos y las puso encima de mi cabeza, acercó su rostro al mío y pude observar como la pupila de sus ojos se volvía roja como la primera vez que lo conocí, sus dientes se volvieron filosos en especial sus colmillos. Yo solo pude reaccionar con miedo a eso, -si no hubieras escapado y mentido tal vez no lo hubiera hecho- como no quería que reaccionara así en esos momentos como lo hago ahora?!, pero al llegar la noche tendré que usar esa última salida. Su nariz empezó a olisquear mi cuello y lamió la marca que me había dejado en la noche en el apartamento, -recuerda de quién eres-

