Capítulo XII

1066 Palabras

Caleb no fue de mucha ayuda para la vigilancia. A decir verdad apenas lograba mantener los ojos abiertos, solo me sentía segura bajo la mirada de Dante la que no abandonaba mi ser. Pero a la vez me intimidada. No podía dejar de indagar sobre qué estaría pensando en estos momentos sobre mí. Mis mejillas se colorearon ante esto. Había sido una atrevida la hora de besarlo sin embargo no había podido evitarlo. Dios lo sabía. Gracias al cielo ninguna de esas cosas apareció en toda la noche y justo al alba Dante levantó a los demás para que siguiéramos nuestro camino con él como guía. Se mantenía siempre adelante como cosa obvia y Bethania iba justo a su lado. Esto no dejaba de irritarme pero me esforcé para que no se notara. Un beso compartido no simbolizaba más nada que eso ¿Verdad?

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR