ALEXANDRO No podía dejar a mi esposa que anduviera con antojos y hambre, mas por mi bebé que venía en camino, estaba feliz mas que nada en el mundo que las emociones las tenia por los cielos de que al fin seré padre , al entrar la mire acostada en la cama de lado dándome la espalda, estaba sollozando mi reina y eso no quería ver. Lentamente me acerque a la cama dejando las bolsas aun lado y me acosté poniendo mis manos en su vientre y le di un beso en la mejilla. -"¿Que tienes mi reina?, ¿Por qué estás llorando?" - Se dio la vuelta enterrando su rostro en mi pecho y me abrazo, puse mis manos en su espalda dandole caricias para que se calmara. -"Es que estoy gorda.....perdi mi figura que ya ni los vestidos qué me ponía antes me quedan.... Y lo peor es que Natalia se dio cuenta de esto.

