VALENTINA Amanecí adolorida, cansada y desvelada , tenía a los bebés en la cama por que al señor se le antojo dormir como familia, mas bien solo ellos durmieron bien, ambos bebés en cada uno de mis brazos y dimitri encima de mi sujetando mi cintura y su cabeza en mi panza con una sonrisa, ni tan siquiera pude moverme en toda la maldita noche, los brazos ya los tenia dormidos por que a sus majestades al igual que su papá no podía vivir sin mi, hasta para dormir se parecían a el. -"Hijos de su padre tenían que ser...... Solo espero que el día de mañana valoren el sacrificio qué uno ase por ustedes par de comelones sin llenadera- Solté un suspiro, no podía negar que me sentía feliz con mis bebés, tan pequeños y lindos renacuajos, ahora lo que me preocupaba era alexandro, no entro a dormir,

