[León Hernández] Aventé con todas mis fuerzas el periódico que tenía en mis manos contra la puerta de mi habitación haciendo un ruido fuerte. Escuché las voces de mi madre y mi abuela afuera preguntándome si estaba todo bien, les dije desde este lado que estaba bien, que me dejarán solo. Sacudí mi cabello con desesperación y enojo. No puedo creer que haya sido la burla de Lucía todo este tiempo. Como pude haber sido tan estúpido por haberle creído, ¿cómo pudo engañarnos no sólo a mi sino también a mi madre? Hundí mi rostro entre las manos, estaba demasiado cabreado. Me senté en la cama tratando de tranquilizarme. Ximena siempre me lo advirtió y yo no le hice caso. Me siento como el peor de los hombres por la manera en que me he comportado con ella. Hasta terminamos por que pensé que Xim

