—Siempre intenté tomar las mejores decisiones—continúa—Las lógicas. Las seguras. ¿Dejar que la NFL me eligiera? No fue una decisión segura y fue la primera vez que hice algo por mí mismo. El entrenador me empujó a aceptarlo y a no dejar pasar la oportunidad como estaba a punto de hacerlo. Así que no lo hice. Y cuando me reventé el hombro e hice todo lo posible por arreglar mi error, no pude. ¿Y el entrenador de los Vikingos? ¿El que me prometió que me ayudaría a llegar lejos si le dejaba explorarme? Se olvidó de mí en cuanto supo que nunca me recuperaría. Me abandonó tan rápido que me sorprendió. Todo se fue a la mierda. Mason tuvo que cuidar de sí mismo mientras yo intentaba recomponerme, así que también fracasé en su crianza. Y después de eso me prometí que no volvería a depender de nadi

