CAPÍTULO VEINTIDÓS Aidan corría por el túnel con Motley jadeando a su lado y Cassandra y Blanco detrás de él mientras atravesaban los estrechos confines debajo del Barranco del Diablo. Mientras Motley corría jadeando y tratando de no perder el aliento, Aidan supo que si no llegaban a su destino pronto, Motley no lo lograría. Además de que no estaba en forma, había tomado demasiados tragos de cerveza en su vida. “¡Ahí!” jadeó Motley finalmente. “¡Arriba!” Aidan se cubrió los ojos de la fuerte luz del desierto que alcanzaba a filtrarse y entonces escuchó el caos. Salieron rápidamente del túnel y se quedaron ensordecidos debido al sonido de cien mil soldados juntos, el grupo más grande y estruendoso de guerreros que Aidan jamás había visto. El ejército Pandesiano estaba pasando justo enfr

