Mikkel Jensen. -¿Por que no?- pregunté una vez estuvimos ambos en la mesa esperando nuestro desayuno. No quería comenzar una discusión pero parecía que ese era el camino que tomaba nuestra charla. -Te lo he dicho mil veces Mikkel, no quiero regalos en la boda- me señaló con su tenedor -Hay demasiadas cosas en este Palacio como para recibir más- comenzó a comer. -Claro que no hay suficientes cosas aquí, además las personas que vienen pueden darnos buenos regalos, como joyas para ti o para el palacio- la mire. -Es eso, ya hay demasiadas cosas costosas aquí para agregarle más- señaló su alrededor. -Por ejemplo, ese jarrón que vale más que todo lo que gaste en toda mi vida y sólo esta ahí guardando polvo- señaló una esquina donde un jarrón de porcelana lucia. -Eso fue u

