Mikkel Jensen. El sol entraba por mi ventana, después de días temiendo salir por fin había decidido que el exterior me iluminara por la mañana. Mire a mi izquierda y ahí estaba ella, tranquila como siempre, mirando por la ventana con sus manos dentro de los bolsillos de sus pantalones, su cabello casi rozaba sus hombros. Quería verlo más largo, le había dicho hace unos días que no lo cortará, ella se sonrojo con mis palabras y después se fue de ahí, desde entonces cada vez que está aquí, me tomó el tiempo de pasar mis manos por su cabello y sentirlo suave entre mis dedos. ―Buenos días―sólo había abierto mis ojos, no había hecho ningún ruido y ella me daba la espalda ¿Cómo supo que había despertado? ―Hoy el viento es fresco, ¿Quieres una taza de café?― se volteó a mirarme. ―¿Cómo es qu

