Marcos llega a su casa, entra, saluda a sus padres que están en la cocina desayunando y luego se va y se va directo a la habitación de Maite a ver cómo está ella. Maite sigue durmiendo plácidamente, cierra la puerta despacio y la deja descansar. Cuando baja se pone a conversar con sus padres les cuenta lo sucedido con Valentina, mientras Marcos les relata cómo pasaron los hechos que está pasando Valentina, su madre se pone a llorar y tiembla de pensar que a su hija le podía haber pasado lo mismo y no resistiría perderla, su padre le toma fuerte las manos y agradece que Maite esté bien. Luego debaten si deben contarle a Maite sobre Valentina o no o qué deben hacer. — Yo creo que debemos decirle a Maite, responde su madre. — Yo la dejaría tranquila, responde su padre. — No se papá, por

