Ethel le lleva una taza té a Noah, cuando golpea la puerta y siente que le dice que pase, ella respira hondo, entra y le acerca la taza de té y le dice que como lo vio furioso y se acerca y le acerca la taza té, para que se relaje un poco y se calme que si no le va a hacer mal tanto estrés. Entonces ella se acerca demasiado a su cara y eso ya le molestó a Noah. — Usted tiene que fijarse, porque capaz que los empleados le están haciendo algo para perjudicar a la empresa, no la nombró directamente a Maite, pero se lo dio a entender. — Muchas gracias, señorita por el té ya se puede retirar, le dice el molesto. — Quiere que le haga unos masajes, dice así se relaja, le dice ella, pasándole la mano por su brazo. Noah se la quita y le dice. — ¿Usted no es una de las pasantes? — Si le dic

