Luego se despiden Jorge y Donato y los dejan a los chicos que disfruten su momento. Donato y Jorge suben la escalera después de haberse despedido de los chicos y van charlando, cuando llega cada uno a la puerta de sus habitaciones se saludan y se van a descansar, porque saben que capaz que en un rato deben levantarse, porque alguno de los niños esté despierto. Jorge entra a la habitación y se pensó que su esposa estaría dormida, pero no Marta estaba leyendo un libro, como todas las noches, Jorge se acuesta, se acerca a Marta y la brasa. —Sabes una cosa Marta, que te amo, no tenemos dinero, pero hoy me di cuenta de que el dinero no hace a la felicidad. —Yo también te amo mi amor, por qué lo decís pregunta Marta, pero no te entiendo por qué lo decís. —Hoy estábamos en la parrilla con Do

