Hoy, la casa de Marcos era una revolución, por un lado estaban todos ansiosos por ver quién era la novia de Marcos y por el otro lado estaba Maite enojada y peleando con toda la familia, al verlos que estaban todos contentos esperando por la novia de Marcos, cuando ella era la única que le decía que estaba equivocado y que no tenía que ponerse de novio con otra persona que no fuera Trinidad. Ella estaba esperando que su familia la apoyara y que le impidieran a Marcos traer a otra chica, no lograba entender que estaba equivocada, que no tenía que imponer a la fuerza una relación, pero ella seguía en su enojo y peleando con todos, con su madre, con su padre, menos con Noah, porque él no la contradecía, incluso hasta Donato le había dicho que estaba equivocada, pero ella no quiso escuchar a

