Kate le dio la dirección del restaurante a Raphael y luego colgó. Él se preparó de inmediato, tratando de verse presentable a pesar del caos que sentía por dentro. Al llegar al restaurante, todos ya estaban allí… excepto Lauren. —¿Dónde está Lauren? —preguntó Raphael, notoriamente alterado. —Pensé que vendrían juntos —respondió Kate, algo confundida. —¡Hey, man, felic...! —empezó a decir Thomas, pero su voz se apagó de golpe cuando todos voltearon a mirar hacia la entrada. Lauren acababa de llegar. Vestía un vestido n***o sobrio, con un chal a juego. Su cabello estaba recogido en un moño sencillo. Se veía hermosa… pero más delgada, más pálida. Había en su mirada una tristeza que no intentó esconder. —Buenas noches. Disculpen la demora. Kate se levantó para abrazarla con entusiasmo.

