P.O.V. NATHAN Nos trasladaron en helicóptero hasta Inglaterra. Parecíamos prisioneros de guerra, nos habían tapado la cabeza con bolsas negras de tela y estábamos esposados. Podía leer las mentes de los soldados, así que supe que lo hicieron por miedo. Pensaban que tenernos "sometidos" haría que ellos tuvieran el control y no íbamos a intentar matarlos y estrellar el avión. A veces los humanos pueden ser muy estúpidos. Al bajar del avión, había una limusina negra esperando por nosotros. Un hombre alto, con traje n***o impecable nos estaba esperando. Nos hicieron entrar en la limusina sin decir una palabra. La situación era un tanto incómoda. — Ario, ¿Qué le dijiste exactamente a la reina Isabel?— Pregunté — Que necesitaba un favor. Obviamente ella está enterada de todo, desde la

