¡Virgen! Esa palabra se instala en mi cabeza y en mi corazón, debe ser una maldita jugada del destino, es únicamente mía, mi esposa, mi mujer, Mía, mi mundo. Maldición, ella es… joder es la cosa más fascinante del mundo ser el primero, el único; como amo a esta mujer y voy a encargarme de que cada día de nuestro matrimonio me desee y me necesite como yo a ella y de que me ame como la amo yo… y de enamorarla día con día. Cuando salgo de mis pensamientos y recuerdo que estoy entrando en ella como un maldito troglodita, reacciono y la acaricio su mejilla, Fiore mi amor, te hice daño. Le digo con mi voz suave y dulce que solo ella se merece. Lo siento, pensé que tenías experiencia, pero déjame darte las gracias por entregarte a mí y regalarme tu primera vez, te haré la mujer más feliz del

