Samuel Debo reconocer que no dormí bien, esto gracias a que anoche Samanta llegó a mi habitación con un fuerte olor a tequila y hablando incoherencias. La recibí en mi cama y apenas colocó su cabeza en la almohada, cayó dormida. Luego de eso, me quedé hasta muy tarde estudiando, mientras mi mejor amiga roncaba sin control. Miro la hora en mi celular y de paso verifico si Olivia me ha escrito, pero no hay ningún mensaje suyo, desde ayer por la mañana. Después de nuestro viaje a Marbella Olivia ha estado muy extraña, casi no me habla, ni escribe. No quiero pensar que la incomodé o que hice algo que la hizo sentir mal, pero de todas maneras quiero preguntárselo personalmente. Con ese pensamiento en mi cabeza, me levanto de la cama y estiro mis músculos, pensando en ir a la casa de Olivia

