Olivia Me siento como si volviera a ser una niña pequeña esperando a abrir los regalos de navidad debajo del árbol. No dejo de mirar por la ventana de mi casa, porque hoy Samuel y yo viajaremos a Marbella y quedó en pasar por mi, por lo que estoy ansiosa esperando. —¿Llevas todo? Me volteo hacia mamá y asiento con la cabeza, sin poder ocultar mi enorme sonrisa, ella se ríe levemente y luego se acerca a mí para darme un corto abrazo. —Solo me iré dos días, mamá —digo con una sonrisa divertida. Mi madre se aleja un poco de mí y se encoge de hombros. —Sean dos días o dos meses, te voy a extrañar, hija. Escucho el sonido de un automóvil estacionando afuera de mi casa y antes de voltearme a ver por la ventana, ya sé que es el automóvil de Samuel. Mi corazón se acelera ante la anticipac

