YANKA LOMBART —No entiendo por qué tengo que ir yo exactamente, Padre —le contesto a Cyrill Lombart, quien ha insistido en que sea yo quien vaya a Zúrich. —Sabes que Mikael Maister es importante. Es nuestro socio comercial, lo odies o no. —responde mi padre. —Lo sé, padre, estoy enterado. Pero ¿no podría ir Senne? Él siempre se ha encargado de esos asuntos —contesto. En realidad, detesto viajar a Suiza y tener que hacer negocios con Mika. Nunca nos hemos llevado bien, ni de niños, ni de jóvenes, y menos ahora de adultos. Mi padre lo idolatra, pues es el hijo de su amigo fallecido, Matteo Maister, quien fue uno de los fundadores de esta organización. Pero Matteo falleció cuando Mika aún era joven, con tan solo 14 años, y tuvo que dejar los balones para asumir su legado. Cyrill

