— No te preocupes y siéntate, además ella aprovechó para traerme algo de ropa limpia. — No lo había notado — reí nerviosamente — soy demasiado distraída. Marcus llevaba una camiseta y vaqueros, a pesar de estar informal se miraba muy bien. Finalmente terminé de cocinar, entonces me sirvió, estaba muriéndome de hambre así que devore todo rápidamente. — Estaba deliciosa, muchas gracias por la comida. — ¿Qué planeas hacer hoy? — No tengo nada en mente más que descansar. — ¿Qué te parece si salimos a algún lado? — ¿Adónde? le pregunté — no lo sé, adónde nos quiera llevar la carretera. — ¡Mi coche, lo deje en casa de Cassandra! — Si quieres vamos los dos a traerlo para que no vayas sola, así de paso estoy más tiempo contigo y conversamos de todo y de nada. — No puedes salir así no más,

