La cena resulta ser todo un éxito y, por supuesto, luego de marcharse juntos, en el departamento de Margaret Luke se deleitó quitándole solamente el vestido, porque es lo único que cargaba. Los días se les pasan rápido y ella mantiene la comunicación con su familia, especialmente con su hermana, quien ha llegado bastante bien a Silicon Valley, en donde sus jefes están profundamente contentos con su desempeño y sus conocimientos. A pesar de querer estar juntos todo el tiempo, Luke respeta al espacio de ella y solo se ha quedado a dormir una noche, lo que le bastó a Margaret para saber que debe salir de aquel departamento porque le trae muchos malos recuerdos y no quiere estar sola en el. Pero, dejando todo eso de lado, ahora se mira al espejo radiante y preparándose para salir a su nuevo

