ANTONELLA RINALDI
L'INIZIO DELL'OSCURITÀ
EL COMIENZO DE LA OSCURIDAD
La oscuridad me albergaba el dolor en mi cabeza era insoportable todo era oscuro el olor a plomo y hierro oxidado me provocaban unas ganas inmensas de vomitar quería gritar, pedir ayuda, pero mi voz no salía el miedo era es tan Grande que mi cuerpo solo está inmóvil escucho sus murmúrelos.
Como de un momento tan feliz pase a estar atada ver la desesperación y temor en Alessandro fue duro sabía que no tenía la culpa de todo esto en parte sospeche un poco de todo, investigue su pasado, el maldito pasado siempre vuelve por más que lo evitemos por más que huyamos tarde o temprano la miseria de los errores te encontrará.
Siempre le he temido a la oscuridad mi padre acostumbra a encerrarme en una pequeña cáusala siempre que no obedecía no, he tenido una vida perfecta solo una vida el dinero no ha sido suficiente para llegar hacer feliz nunca recibí un abrazo real hasta que, el llego la seguridad que despampana es mi lugar seguro.
Ahora estoy lejos de mi lugar seguro al cual No volver sería mentira decir que no temo porque lo hago lo necesito conmigo que me diga que todo estará bien.
-Bien Señora Rinaldi, Bienvenida-jadeo al sentir como enreda su mano en las hebras de mi cabello.
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Siento el golpe de su puño caer sobre mi cara haciéndome sangrar por el impacto mi ojos están vendado por lo que no puedo observar a nada a mi alrededor.
-Bien princesa el punto de esto no es hacerte daño, pero en la vida hay que vengar te contare una pequeña historia pon mucha atención que en parte esta es tan bien tu historia-no respondo solo escucho como mueve cosas estoy atada de pies y manos, el collar en mi cuello me lastima cortándome un poco la facilidad de respirar.
-continuo princesa hace unos años nació mi hermano el hijo prodigo por el cual mi padre y la miserable de mi madre daban la vida-carcajea-eran tan frustrante ver como cada capricho de ese niñito era cumplido como todo el amor que yo quería se lo daban a él no crees que es injusto todo esto antonella que te menosprecien tu propia familia que te vean como un miserable monstruo cuando solo eres un niño que pide amor de sus padres, nunca fue un monstruo me convirtieron en ello soy lo que soy gracias a cada maldito Rinaldi.
-Tu…eres hermano de Alessandro-pregunto mi voz suena cansada no obtengo repuesta sus pasos se acercan a mi hasta que siento sus mano en mi mejía tiemblo ante el toque su mano toma el final de la capucha hasta quitarla dejándome verlo y todo lo que me rodea una bodega no hay luz solo una pequeña lampara de mesa por lo que dedujo es un lugar bajo tierra.
-Si ese hijo de puta es mi hermano el mismo que mato a mi mujer e hijos es por ello por lo que estas acá antonella serás la causa del dilema sangre por sangre, eso incluye hijos.
(…)
TRES SEMANAS DE SECUESTRO
El tiempo se ha vuelto tan largo, las heridas en mi piel aún siguen abiertas cada día son nuevamente agredidas las quemaduras han sanado mi cabello esta más corto las marcas de mis pies están moradas Mijaíl quito las cadenas de mis manos y cuello hasta unas semana a un recuerdo sus manos, sus labios cada maldito recuerdo me atormenta cada día es un infierno por vivir.
Llevo mi mano a mi boca hace semanas las inmensas ganas de vomitar son presentes cada mañana los mareos la comida es algo que no tolero por lo cual él se enoja y me golpea.
(…)
DOS MESES DE SECUESTRO
Aun escucho sus jadeos sus manos recorriendo mi cuerpo el dolor en mi vientre los jalones de cabello las risas morbosas de cada uno.
Cuando acabara todo esto.
Observo mi reflejo en mi espejo no queda nada de esa antonella feliz que era mis ojos están apagados mi cuerpo lleno de moretones, chupetones mis labios agrietados he bajado de peso mi clavícula se marca más de lo normas mis pómulos son más notables cada día acá siento que muero lentamente.
Tomo la prueba entre mis manos con el temor que la repuesta sea si porque no podría ser si no este infierno.
En el tiempo que llevo acá nos hemos movido de lugar, la casa es enorme con el pasar de los días me hice amiga de la cocinera le pedí una prueba de embarazo ya que empecé a sospecha de cambios en mí y mis inmensamente ganas de vomitar.
Coloco la prueba en el lavabo esperando mientras me rompo en llanto ser madre jamás lo pensé, pero ¿quiero? claro que lo hago una parte de mí y Alessandro esa perfección en un bebe es maravillosa, pero como lo cuidare si ni lo misma soy capaz de hacerlo.
Tomo la repuesta entre mis manos todo mi mundo se paraliza, todo cae me siento feliz carajos lo hago, pero si él se entera será capaz de matarnos y si este bebe si lo llegara a perder algo en mi moriría sería el golpe que no podría soportar.
No termino de ocultar la prueba cuando la puerta es abierta con violencia un muy enojado Mijaíl entra tomándome de mi cabello mientras me golpea sin parar.
Golpea mi rostro una y otra vez intento quitarme su agarré, pero solo gano ser impactada con el lavabo haciéndome sangra de una manera imparable el dolor están grande que mi cabeza comienda a dolor.
Sus manos rompen mi vestido mientras me toma y soy lanzada a la cama intento huir, pero como siempre no logro hacerlo.
Soy alada de mis pies hasta dejarme a la orilla de la cama quita mis bragas él está completamente desnudo pataleo intento alejarlo, pero toma mis pies amarrándolos a extremos de la cama dejándome abierta, exponiendo mi intimidad grito en busca de ayuda.
-Por favor, Mijaíl no lo hagas.
-Cállate maldita.
Suelta golpeándome lloro por el temor de lo que pasara.
De una estocada lo siento dentro mío el dolor es tan frustrante que solo me hace gritar y llorar sus movimientos son violentos causándome daño por la fricción.
-Detente me estas lastimando.
No escucha si no que aumenta sus penetraciones haciendo jadear del dolor el cual en cada entra y salida es doloroso mi vientre duele de una manera que me alarma y siguió penetrándome sin percatarse mis grito solo sonrió complacido de verme sufrir el dolor era inmenso que obligue a mi mente a trasladarse a un lugar seguro intentado olvidar el dolor solo fueron unos minutos hasta que gimió satisfecho.
Observe el edredón de la cama el cual era blanco ahora era cubierto por un mancha completamente roja que cada vez se convertía en un laguna roja mi sangre derramándose sin parar el miedo me tomo mi bebe mi mente solo ropería eso mi bebe lo perdí grite de dolor y furia.
Llore sentí que una parte de mi se fue solo sentí un odio que jamás creí poder tenerle a una persona.
Solo quería salir de este infierno.