La frialdad del suero entra por mis venas, fortaleciendo mi organismo y a la vez enfriando internamente mi cuerpo. Ahora más que calor, ya tengo un poco de frío y el aire acondicionado de la enorme sala del hospital, no me deja calentar mi cuerpo. Hoy he pasado de tener fuerte frío ha tener mucho calor para luego volver a sentir frío. Estoy peor que un termosifon malogrado Recostada sobre la camilla no muy acolchada y cubierta por una fina sábana celeste. Veo como caen lentamente las gotas del suero, pasando por el fino tubito que conectaba una aguja que tengo incrustada en mi vena del antebrazo derecho. Cuando los chicos me trajeron, afortunadamente no había mucho alboroto y las enfermeras me atendieron rápido. El doctor había dicho que en efecto tengo una empezada infección en la

