La semana de vacaciones ya se acabó, debía volver a Lansing, me tomé los últimos dos días en mi casa para pensar en que haré ni bien llegué. Después de la charla con mi madre, estaba insegura si debía ir y hablar con el espantapájaros, me lo estaba pensando mucho, pero de algo si estaba segura, aquella noche me había comportado como una completa necia y tonta. Mi madre tenía razón...debía ir escuchar su versión, algo que él había dicho y es verdad es que yo había tomado la decisión sin consultar ni pensar en lo que él podría sentir o en lo que le podía causar. Rayos Liv, está vez si la fregaste y en grande Pero debía de solucionar esto, y justo por eso, luego de despedirme de mi familia, tome mi maleta y me embarque en el tren de vuelta a Lansing. Sentía los nervios de volver a la ciu

