NUNCA ES TARDE PARA PERDONAR

1195 Palabras

Eliza se levanta e intenta darle una bofetada a Jorge, pero este le sostiene la mano derecha, diciéndole: — No me importa si haces que me devuelvan a mi país, ya me canse de ti y de tus chantajes. — ¡Eres un malagradecido! ¿Así me pagas después que te diera un trabajo digno y que tuvieras el privilegio de estar conmigo? — No vengas a dártela de salvadora, tú eres una mala mujer y no le convienes a nadie, así que, hasta qui llegamos. — Jorge, no te vayas, yo te necesito. — Los que me necesitan son mi mujer y mii hijo. En ese instante, Eliza sujeta a Jorge de los dos brazos. Cuando uno de sus escoltas entra corriendo a la sala, y le dice a Eliza: — ¡La policía! Eliza se asusta, y dice: — ¿Qué hace la policía aquí? En ese instante, la policía entra a la sala y capturan

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